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miércoles, 16 de diciembre de 2009

Y los Dioses organizaron...


En consecuencia
el texto debe entenderse
de la siguiente manera:
«Al comienzo los dioses acondicionaron la atmósfera y ordenaron la tierra».
Y luego le inculcaron a los terrícolas soplo de vida, hombre y hembra surgieron para poblar la Tierra, a imagen y semejanza de la deidad, con inteligencia, con sensaciones, con sentimientos, con libre albedrío, con Género, Sexo e Iones que no los podemos meter en el mismo costal. El término Género lo debemos entender como generar o crear y considerarlo más amplio que el concepto de sexo que se refiere a las diferencias más anatómicas entre macho y hembra.

«A imagen y semejanza»

lo plantea el confucianismo del filósofo chino Dong Zhongdhu (Tung Cheng-shu (179 ± 104 adec), pero a imagen y semejanza del Universo: el humano tiene 12 grandes articulaciones a semejanza de los 12 signos del zodíaco, y 366 articulaciones pequeñas a semejanza de los 366 días del año. Cinco viseras en semejanza de los cinco elementos de la Naturaleza. Los ojos y los oídos corresponde al sol y la luna, las venas son los ríos, la respiración el viento, el cabello las estrellas…

domingo, 13 de diciembre de 2009

¿Quién creó a Dios?

Si Dios no es una cuestión neurológica existe una simple ecuación que podría ser escrita como T + P + S + M = H/M con la siguiente explicación:

Tiempo (el comienzo)

+ personalidad (Conciencia espiritual)

+ energía (creada)

+ espacio

+ materia (Cielo y Tierra)

= Masculino/Femenino.

Para los no ateos P es Dios.

Para otros más espirituales consideran que Dios no pudo crearse a sí mismo, y menos de la NADA porque la nada simplemente no existe, y de la nada puede sacarse NADA. Pero no debemos confundir la nada con el vacío de cero densidad y de cero presión.

Esta discusión filosófica la extraigo y complemento con base en la obra de Douglas Jacoby, Génesis, Ciencia e Historia (Billerica, 2005, DPI, 256), esperando aportes de los lectores de este Blog. Este libro puede ser complementado con el de Brendam Roberts, titulado Dios, Hecho o Ficción, donde explora la relación entre ciencia, religión y el origen de la vida. (New Zeland, 2003, Kivi, 272 págs).

Nuestro amoroso enemigo

Y aún les recomendaría el texto de William Robert McClelland, Dios nuestro amoroso enemigo, (Nashville, 1982, Abingdon, 160 págs.). El autor es un pastor presbiteriano de Saint Louis, Missouri, quien defiende su fe con vehemencia aunque para el lector hay expresiones de duda al afirmar como Dios aprobó la crucifixión de su hijo y no acudió a su angustioso llamado a la hora novena cuando Yahshua clamó a gran voz:

—«!Eylí, Eylí! ¿Lemana shabakthani?

(Que en arameo significa: ¡Poder mío, Poder mío! ¿por qué me has abandonado?). Marcos 15:34 y Mateo 27, 45-46, que es el mismo lamento de David que aparece en Salmos 22:1.

Y naturalmente las 738 páginas de Las Escrituras de Yahweh, que son la Sagrada Biblia, en lenguaje moderno, pero con la traducción y significado aproximada de los originales hebreo, arameo, y griego. (Myerstown, 2009, lulu.com, 738 págs).

Y por qué no, Fuera con Todos los Dioses, de Bob Avakian, que al decir del profesor John Hutnyk, Universidad de Londres, «me motivó a leer la Biblia, pero esta vez como un show de horrores extraños, una obra de ficción muy rara y una pesadilla gótica». Chicago, 2009, JB Books, 272 págs.